Amnistía Internacional en Irlanda ha servido de cauce para el multimillonario pro-muerte George Soros para derogar la octava enmienda que protege a los no nacidos del aborto. Con el dinero que la Open Society Foundation ha donado a Amnistía Internacional, se ha realizado una campaña intensa para influir en la política irlandesa y dar rienda suelta a la cultura de la muerte. Ha sido, precisamente una información que ha revelado la propia ONG.
Esto contradice flagrantemente lo que dice la Comisión de Normas Pública (SIPO), que considera ilegal recibir financiación internacional para influir en la política estatal, ya que serviría para favorecer causas que no benefician a los irlandeses sino a otras potencias.
La octava enmienda de la constitución irlandesa protege a los no-nacidos y no fue promovida por partidos, sino por dos tercios de la sociedad irlandesa y unos pequeños grupos pro-vida que la elaboraron.